La apertura del sector Las Ardillas en Chan Chan representa más que una simple ampliación turística: simboliza el enorme potencial que tiene nuestro patrimonio cultural como eje de desarrollo económico sostenible para La Libertad.
Mientras otras regiones apuestan por extractivismo depredador, nosotros contamos con un tesoro invaluable en nuestros sitios arqueológicos. La Ruta Moche, Chan Chan, Huaca de la Luna y El Brujo conforman un circuito que podría atraer millones de turistas anuales si se gestionara con visión estratégica.
Sin embargo, para que esto se concrete, necesitamos infraestructura turística de calidad, capacitación de guías especializados, seguridad para los visitantes y un plan de marketing internacional agresivo. El patrimonio cultural no debe ser solo motivo de orgullo en discursos oficiales, sino la columna vertebral de nuestra economía regional. Tenemos la materia prima; falta la voluntad política y la inversión necesaria.