El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí declaró que la ‘línea amarilla’ de Gaza será considerada la ‘nueva frontera’ para Israel, a pesar de los acuerdos de alto el fuego que establecen explícitamente que Israel no ocupará ni anexará territorio palestino.
Esta medida otorgaría a Israel el control efectivo de más de la mitad del enclave palestino, incluyendo importantes tierras de cultivo y el estratégico paso fronterizo de Rafah. La declaración ha generado fuertes críticas de la comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos.
El Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una sesión de emergencia para analizar esta situación, que podría representar una violación flagrante del derecho internacional y los acuerdos de cese al fuego alcanzados recientemente.